miércoles, 19 de agosto de 2009

Primera Parte Capitulo 32

Cuarta Parte, Capítulo Trigésimo segundo;
Personajes:
Don Quijote, quien cae rendido en la venta tras su más reciente aventura.
Sancho Panza, Quien acompaña a su amo y esta presente con lo demás durante las discusiones de la venta.
Ventero, quien discute con el cura después de haberlos recibido una vez más en su venta.
Cardenio, quien esta presente y da su opinión hacia el tema de discusión.
Dorotea, que al igual se involucra en la discusión.
Barbero, quien se encuentra en la escena y quien es testigo de lo que se aproxima
Cura, Quien discute con el ventero sobre los temas de caballerías.
Maritornes, quien interviene en la discusión.
Ventera e hija, quien aparentemente sabe mucho del tema de la caballería.

Al llegar a la venta Don Quijote junto con toda la gente que lo acompañaban fueron recibidos por el ventero su hija y maratones quienes ya sabían con quines estaban lidiando por experiencias pasadas. La excusa para que estos pudieran hacer buen uso de la venta era claramente que esta vez iban a pagar lo que fuere necesario. Siendo así se acomodaron, Don Quijote cansado callo dormido y junto con su escudero reposaron. Por el otro lado los demás con mucha hambre mandaron a hacer una cena que luego les costaría. Siendo así el Cura y el ventero entraron en una gran discusión sobre el tema de las caballerías las cual aparentemente sabían mucho el ventero y su familia. El Ventero tenía una colección de 3 libros y unos escritos los cuales fueron el tema de la discusión ya que el cura criticaba que estos libros eran ficción, mientras que el ventero sostenía que era realidad. Por lo tanto el cura se aventura a preguntarle a la hija del ventero la cual con bastante entusiasmo respondió: “Y Jesús, yo no sé qué gente es aquella tan desalmada y tan sin conciencia, que por no mirar a un hombre honrado, le dejan que se muera o que se vuelva loco.” (Pg. 122, Hijo ventero.) En esto se puede ver la referencia a don quijote y el interés de la gente común por estas historias de caballería. De este modo, continuado con la discusión el ventero decidió traer al cura los escritos que este tenía y de esta manera los saco diciendo que aun así aunque fueran grandes obras ya no se usaba nada de caballeros, comentario al cual Sancho reacciona pensando a si mismo curiosamente. “Propuso en su corazón… volverse con su mujer y sus hijos a su acostumbrado trabajo.” (Pg. 326, sancho) En este momento vuelve a sancho la idea de regresar de nuevo a su vieja vida, pensamiento constante en él. Finalmente el cura se intereso en ciertos escritos lo cuales todos le pidieron que leyera, y por lo tanto es aquí cuando se desenvuelva la gran historia del curioso impertinente.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

COMO ETE, DIEGO SI LO VES, TU MAMÁ SE LA COME ETE

Anónimo dijo...

QUE MIERDA TU ORTOGRAFIA